jueves, 28 de enero de 2010

Maps - Yeah Yeah Yeahs


Dicen que el que mucho se despide, pocas ganas tiene de irse.

A veces, uno se tiene que ir, y no quiere.

Otras veces, uno reuerda con añoranzas cuando uno no podía irse.

Ahora que uno está afuera, se da cuenta de que en realidad, uno sólo salió a dar la vuelta de manera indefinida.

Ahora, me rehúso a regresar, me la estoy pasando de huevos.

Quizás necesite irme después. Por ahora, todo anda bien.

Quizás no necesite irme. Puedo quedarme tranquilo.

Todo, al menos por este ahora de meses, me ha gustado bastante.

Me pregunto cuánto durará todo esto.

Me pregunto hasta cuándo podré tolerar... perseverar.




Pack up
I'm straight
Enough
Oh, say, say, say
Oh, say, say, say
Oh, say, say, say
Oh, say, say, say
Oh, say, say, say

Wait, they don't love you like I love you
Wait, they don't love you like I love you
Maps
Wait, they don't love you like I love you

Made off
Don't stray
My kind's your kind
I'll stay the same

Pack up
Don't stray
Oh, say, say, say
Oh, say, say, say

Wait, they don't love you like I love you
Wait, they don't love you like I love you
Maps
Wait, they don't love you like I love you

Wait, they don't love you like I love you
Maps
Wait, they don't love you like I love you

Wait, they don't love you like I love you
Wait, they don't love you like I love you
Maps, wait
They don't love you like I love you

Wait, they don't love you like I love you
Maps
Wait, they don't love you like I love you

lunes, 18 de enero de 2010

Del la exclusividad, la poli y monogamias, del cómo amo a mi pareja.


No termino de entender la necesidad de una relación monógama, pese a que para algunas personas pudiera significar una forma de constituir una sociedad de protección o algo similar. Creo que hay las mismas o mayores ventajas en una relación poligámica, o muchas más si es abierta (en la poligámica se ejerce la sexualidad con varias personas y en la abierta el carácter sexual no implica necesariamente ni poligamia ni monogamia).

La seguridad emocional entre las personas que ejercen una relación de pareja sexoafectiva, desde mi punto de vista, tendría que generarse por muchos otros canales además del sexual (el intelectual y el sentimental) , pilares, que desde mi punto de vista, que generan el tipo de vinculación entre las personas. Es en su cualidad y conexión donde nace el decir qué tipo de relación se tiene con el/la otr@. Creo que se puede amar a alguien desde alguno, algunos o todos los canales.

Para mi, nadie debiera ser exclusivo, más bien creo que todos somos diversos. El generar élites en las relaciones sólo permite rellenar huecos de inseguridad, que al final ni terminaran de llenarse, ni dejarán de ser huecos. Creo que el usar a las personas como llenaderos emocionales es algo irresponsable, completamente egoísta, peligroso y a favor de una dependencia que pudiera no ser nada constructiva. Ergo, para mi, hacer exclusividades con mis parejas sexoafectivas resulta contraproducente e innecesario. No busco generar élites o cambios sustanciales de estatus sentimental al mantener alguna relación sexoafectiva con alguien, solo amarle de manera incondicional en tiempo y forma. Creo que nunca se puede amar de manera igual a personas diferentes, además de que es claro el amor de pareja cuando se da. También creo que el amor no es estático, está vivo, y como todo ser vivo, puede nacer, crecer y morir.

Para mí, hay una clara distinción entre el sexo casual y hacer el amor. Quizás las dos puedan llevarse de la mano bajo ciertos casos, pero no en el general, y es bastante limítrofe pensar que una cosa tenga que implicar a la otra. Habemos muchos contraejemplos de eso, algunos que nos jactamos de serlo, y hay muchísimos otros que lo niegan y en el fondo lo ejercen (¿cuantas personas no "traicionan" a sus seres amados por "una aventura"?). Que esté bien o mal, eso es cosa de la moral y no de los hechos. Los hechos nos respaldan, existimos personas poligámicas que nunca hemos vivido la monogamia por mera convicción. Al final, para mi, resulta más constructivo, para una relación, no hacerla depender de exclusividad alguna que la pueda vulnerar (esa es la fuerza de las relaciones abiertas). Prefiero que las relaciones crezcan como seres vivos, y que den lo que tengan que dar en los momentos que tengan que dar. Todo bajo una forma fortuita que nada tiene que ver con lo efímero, todo bajo lo que las decisiones propias y de la pareja den, siempre bajo acuerdos y consensos acerca de lo que pudiera estructurar la relación, siempre tratando de comunicar al grado permisible por el lenguaje, que ya de por si, muchos límites nos pone.

Quizás la monogamia pueda acontecer en una relación, y si se da de manera fortuita, podría ser mucho mejor. De igual manera con la poligamia. Nada puede acontecer de manera fortuita en una relación cerrada porque se da por entendido que se tiene que ejercer una función ante el otro (función que además resulta hegemónica y con muchos prejuicios). Para mi, es claro que lo fortuito rara vez sucederá, al menos en este tiempo. Creo que quienes necesitan monogamia o poligamia, en el fondo (o no tanto) son personas inseguras. Creo que lo interesante es no necesitar característica alguna del otro para poder amarlo y recibir de aquel, amor.

Me gusta pensar que lo fortuito liga las vidas de las personas, y también me gusta que las decisiones que tomamos nos den como resultado las cosas que anhelamos. Mejor, si en dicho anhelo se incluye un bienestar común, o es anhelo de dos (o más) el propio.

jueves, 14 de enero de 2010

De la posesión y el humano



Pienso, y como un celo de mi alma, guardo en mi vientre los sentires que entre las musas bagan y me recuerdan el efímero estado de enagenamiento que me justifica ahora mismo: prisión de cómodos barrotes y pisos laminados, prisión que entre los paños viejos acumula los saberes de algo que todos conocemos como ambiguo. En este mundo de seres apáticos y tibios, acurrucados y arrinconados en confortables escondites, cabe la posibilidad de que estemos encerrados en una prisión que arranca de un sólo movimiento toda libertad al humano, para que si así lo decide él mismo se vuelva un suspiro acongojado e inútil en una tarde apática y sin chiste. Ahora, en este espacio tan diferente al del origen, en este lugar tan ajeno de la naturaleza esencial que nos conformó, nos encontramos nosotros mismos -los humanos-, como sociedades de consumo, antagonistas y desquiciadas, sin fundamentos vinculables a los favores naturales de los que nos hemos generado.

La conciencia logra que todo esto se vea como un absurdo anhelo remarcando la verdadera necesidad de parar, de renunciar constantemente al estatus propio, consecutivo al fantasma de la realidad en el que nos encontramos viviendo. Si se asume esto como verdadero, quienes se digan conscientes tienen que hacerse a un lado de aquello que aprisiona. Si así nos decimos, tenemos que hacer a un lado aquello que hace al humano algo no humano, algo no orgánico y aferrado a lo enérgico por su beneficio egocéntrico. Tenemos que lograr una refundación y emancipar otras ideas, hegemonizar la deshegemonización de las palabras, tenemos que dejar libres a las letras por regiones, tenemos que reconocer el legado que de Babel nos fue otorgado. Quienes se llamen conscientes tendrán que asumir la necesidad de la propagación de energía y no su concentración en alguna forma, la disipación de las lenguas y no su predominancia global, la diversidad y variedad que el conocimiento que nos permite poder manejarlo de manera neutral y regional, concentrar energía, hacen del conocimiento un capital redituable... El flujo tiene que ser disperso, no concentrado, el flujo de la energía (por lo tanto de la vida), tiene que dejar de ser concentrado en esa masa malébola que sólo consume y degenera destruyendo, deconstruyendo de manera anticipada y violenta la naturaleza original y primigenia. El camino al acumulamiento de energía sólo permite generar trabajo innesesario, calor que no nos sirve, poder que no se usa, capital que delimita.

Para mí, las mentes libres, las de verdaderos humanos, serán las que vivan el conflicto de la posesión, los que vivan el luto propio, los que afronten todo miedo con conciencia y conocimiento, los que sientan sus pasiones con libertad y sin necesidad de con ello destruir o destruirse.

El poder, la superioridad, el capital (en cualquiera de sus formas): la posesión. Tenemos que definir bien esas ideas para poder contrarrestarlas, tenemos que, ya sea dese la prisión racional, o fuera de ella, liberarnos de esta realidad predominaste que nos ha anclado para calcinarnos. Tenemos que, desde la cotidianidad, renunciar a lo que se posee, lo que se adquiere. Los humanos, entre uno de tantos barrotes, admiramos e idolatramos al de la posesión, que es el que más nos aferra a este mundo.

viernes, 18 de diciembre de 2009

Del calor y del frío.


Es que la noche que me vuelve un animal rastrero, que busca con su mirada roja ese olor que guía, esa necesidad rastrera de inmiscuirme en la tierra, lo húmedo. Es que la mirada de la luna acentúa mi cacería, la alarga y la afila como ese brillo espectral sobre los edificios que fungen como árboles de mi selva. Es que las luces de la ciudad revelan los caminos más obscuros por los que hay que transitar mientras se huye del resplandor artificial que representan. Es correr en las sombras para esconderse, para no ser presa.

Es que en el día remonta el sol como lo hacen los delgados y minúsculos pelos de mi erizada espalda, que tuercen cualquier flujo de energía frontal hacia el cielo, es que el sudor de mi pecho implica la necesaria evidencia de mi corazón trabajando, mi vida, mi agua desprendida hacia el cielo en forma de un vapor oscilante. Es que en los días nublados todo se apacigua, converge en lo mío, en el guardar a cada paso energía, o quemarla en calor dentro de las sábanas con amor y odio, con sexo y dolor. En todo caso, el día es hacer fluir energía del cielo.

Las noches y los días son de conductas diferentes, y en su naturaleza de frío y fuego, se esconde la hermosa antítesis de sus implicaciones. Que si es sol y calienta, que si es luna y refresca o enfría.

Las frías noches, son una verdadera pesadilla sin el calor de un humano. La soledad es el frío en nuestras almas, aunque a veces, es bonito sentir el frío si uno está bien abrigado. El calor de los días son una verdadera insuficiencia si se está solo. Solo así se puede pensar la incineración de un alma. Afortunadamente, las sombras en el día también son compañeras.

La desolación del humano es la pesadilla del calor en el sol, y el frío cortante de la luna y las estrellas.

La desolación es una pasión extrema de la soledad, que es un estatus normal en todo ser humano.

Un ser se vuelve humano, de manera análoga en la que un niñ@ se vuelve un(a) adult@, cuando afronta ciertas pasiones. Una de ellas, es la desolación.

Salir exitoso de dicho enfrentamiento siempre es cuestionable. Salir airoso de dicho cuestionamiento es imposible.

jueves, 17 de diciembre de 2009

Escudriñé el cielo en busca del cometa y chocó conmigo.

Paradógicamente, mientras escudriñaba el cielo, me he encontrando el cometa, y terminé extinto de vida. Ahora que resurge en mi aquel astro, sigo...


La sacerdotisa de jade -verde jade-, me ha instruido en mis errores. "¡No desistas!, solo acontece de manera diferente" es lo que me dice siempre que con ella encuentro los errores y prejuicios que habitan en mi mente. De ella he hecho consciente la crueldad de amputar lo que le hace a uno más feliz.

Mientras camino por estas calles ahora desoladas de Coyoacán, con ella se encuentra por el otro lado de la acera, de manera metafórca, aquél de quien dudo de su amor como dudo de mi existencia. Lo dudo porque no puedo asegurar algo de manera completa sin caer en alguna tautología. Dudar, en mi experiencia, eso es algo completamente acertado, todo tiende a caer en una paradoja o una tautología. Y entre el que si me ama o lo amo, o nos amamos, tuve fé y creí que ya lo había encontrado como esa parte constante en mi vida. El destino hasta ahora ha escrito la manera en la que nos ha vinculado, y es ahora que hay escritos suficientes en esta historia para decir o afirmar los hechos. Sin embargo, parece ser que este caprichoso y paralelo destino sigue forjándose sin permitirnos definir nada. De un lado del espejo, se me es heredado un espíritu que no pedí y que sin embargo, ahora nace en mí como una flama, en concecuencia, una luz personal que pone en evidencia mi oscuridad más perpetua, y que sin embargo representa un pequeño instante de tibiedad que alienta mi caminar para poder encontrarme. Del otro lado del espejo, de este lado en el que vivo, vivo aparte y encuentro en mi cotidianidad a otro con el que estoy y me reconforta. En este lado del espejo yo, y del otro lado, él reflejado en mí.

Entre cada paso durante este último año, desde el momento en el que lo conocí - o reconocí-, no ha dejado de haber esa leve intermitencia que suele hacerme remembranzas a los pensamientos orientados lo que aprendí de él, sea lo que sea, o como sea. He cambiado porque nos encontramos. El impacto sufrido ese día, ese bendito y maldito día, no se recuperará nunca, no fue algo reversible. Es como si un cometa chocara con la Tierra y la sacara de su órbita.

En este mi planeta, que soy yo, ha llegado a vivir mucha gente. Algunos gobernantes, algunos héroes, muchísimos romances, pocos amores (muy pocos). Pero nunca había llegado algo que viniera a partirme tanto en mi madre. Me incitó a matarme un poco y mató en consecuencia a todo tipo de ser vivo en mi superficie, cambió mi órbita, sentenció mis actividades. Cuando en la naturaleza pasan estas cosas, resulta que suelen ser de esos ajustes que la vida hace para que de vez en cuando las cosas cambien bruscamente, así sin mas. Me sacrifiqué, aunque en un proceso muy sofocante, lento y frustrante. Si, sacrificarme es algo que me ha permitido madurar de alguna manera. ¿A quién me ofrecí? A él. Pero como todo ser divino, se que me amó demasiado y me dejó juguetear con mi libre albedrío, pese a que yo no lo quería. Por otra parte y en paralelo, se que nunca podré afirmar un NO en su rechazo o un SI, en su afinidad frente a mis circunstancias. Ante eso, solo me quedan los actos de fe, los milagros.

Entre otras cosas, de él he aprendiendo lo que sus esporádicas, circunstanciales y breves apariciones me han enseñado(cosa que considero un verdadero milagro). He encontrado que en mi espacio, él sólo existe como una imagen y asociada necesariamente a una virtualidad ideal en la que se volvió por ser lo que era y ya no es. Ahora que lo veo, lo concibo más como un santo que como un dios. Encontrarse con un santo es muy poco frecuente... que decir poco frecuente, es rarísimo. La sensación de ello sólo me la ha producido conocerlo.

Mientras tanto, aquí en la tierra, me permito acurrucarme en un rincón de mi cuarto a seguir con mis tareas: pensando en sistemas coopernicanos ente propuestas geocéntricas y heliocéntricas, imaginando los cometas de Tycho Brae, descifrando los horóscopos de Keppler, la acribillada sádica y maquiavélica de los sistemas aristotélicos por Galileo, enuncio teoremas de electrodinámica clásica, me confundo con la relatividad en campos electromagnéticos, arreglo computadoras... Mientras tanto, repito esquemas y palabras entre un poco más de aprendizaje para seguir avanzando con mi órbita, ahora alterada pero constante en mi ciclo de vida.

Estoy despertando de la resaca que me tocó por tomar de su copa, de su copa de fuego que ilumina, que emborracha. Me ha dado a probar de un elixir mortal, y es así como he decidido suicidarme. Nos hemos asesinado y ahora quien sabe que somos. Pero insisto en seguir girando ante este sol. ¿Él? quien sabe. Apenas puedo encontrarme a mi como para salir a su búsqueda.


La sacerdotiza de jade, me ha indicado que necesito un poco más de experiencia.

(La sacerdotiza de jade, idea invocada por Darika Guillén Buendía)

lunes, 30 de noviembre de 2009

Hyperdrive! - The Devin Townsend Project





So cold, in the night, where the river flows, where the river flows.
So cold, in the night, where the river flows, where the river flows.

Sail away, hey, I'm sorry; every day is a new day.

Hooray for love, hey, I'm lonely,
Trying to find a new way.

So cold, in the night, where the rivers slow, say the river's slow,
So cold, in the night, where the rivers slow, say the river's slow,
So cold...

Connect!

So cold, in the night, hold on, hold on
So cold, in the night, hold on, hold on

Sail away, hey I'm sorry; every day's a new day,

Hooray for love, hey I'm lonely,
Try and be on your way,
On your way, on your way
On your way,

jueves, 12 de noviembre de 2009

Del delirio y la madurez


Me dejo ir por la entrada del bullicio. Huyo.

El delirio es un acto en el que se desbordan las pasiones. Las pasiones se desbordan por ser poco controlables, por ser efímeras, por ser lo que son en muchos como yo: tormentas y tormentas, catástrofes de agua y cielo moviéndose en cantidades insospechadas para chocar con la tierra en un roce, en una caricia que imprime el esbozo de un recuerdo, una cicatriz, un acto terrenal. Y ante el delirio, no hay mucho que hacer mas que esperar a que merme.

El delirio de huir se asemeja a la estampida frenética, la histeria colectiva. Es un escape con caras llenas de miedo y pisadas que detonan sufrimiento. Estampida cruel que al que se cae asesina. Es un acto en el que la consciencia no cabe, en el que no hay líder ni razones. Es algo que nace desde el fondo de un alma y acontece en este mundo como la flor: un milagro de la vida que se queda en un suspiro frenético de belleza insospechada, el último suspiro.

Ante el insípido y trémulo destino que se burla y se burla, también acontecen delirios y caprichos como la vida y el amor, el odio y la benevolencia. ¿Qué diablos sean o signifiquen esas palabras?... carece de importancia tratar de encerrarlas en una prisión racional, porque mientras más tratemos de explicarlas, más enredaremos su significado tácito, que es el que vive con nosotros, que es personal y jamás general.

Quizás haya humanos que no amen, que no odien, que no sean benévolos, que "no vivan". Ante tal estado de apatía, no hay mucho que hacer. Sin embargo, con el pesar de todos los aquí presentes y con el gusto de algunos que se conocen entre si, aquí estamos. Que si somos crueles, que si creemos en cosas diferentes, que si percibimos las cosas de manera desigual, que si adjetivamos cada palabra que escribimos, eso, todo eso queda como lo que es: un calificativo para tratar de llenar un hueco en esta prisión racional en la que nos encontramos. El hecho tácito es simplón y trivial: aquí estamos, con todas la maraña de implicaciones que representamos para este mundo, con todas las caóticas consecuencias que hemos venido declarando y sufriendo de manera particular como humanitos que somos.

Y así, siendo uno el que es, que fue y que será durante este instante y toda la vida que le reste, al menos estoy siendo. Se es paralelamente en otras partes, en recuerdos y palpitaciones por ejemplo. El estar de alguno siempre queda impreso en la mente, el corazón o la existencia de algún otro. Ya si está jodida la cosa, al menos se es en uno mismo. Es por eso que en un mismo tiempo se puede acontecer en distintas partes. Huir al no-acontecer es tan tautológico como tratar de plantear la existencia de la inexistencia.


No hay forma de huir de lo que se ha venido aconteciendo. Se revela ante mis ojos como una gran avalancha, como un acceso a lo más profundo de mis miedos. La caja de Pandora había guardado para el gran final el peor de los demonios, y este ha sido liberado. La caja ahora solo es la cáscara de una fruto que dejado una semilla en este mundo. De sus hojas y raíces nacerá lo que será algo nuevo para mi. Kan: amarillo y semilla al mismo tiempo. Tal significado solo implica el nuevo comienzo, la esperanza de un acto. ¿Pero qué se puede esperar de la semilla proveniente de la caja de Pandora propia? No lo sé, como no sé que pasó con todo lo demás que me acontecía, como todo lo demás que llegó implicar para mi el significante de una vida pasada pero presente en estos días. En otras palabras, me encuentro afrontando un Yo que no conozco, que no ubico y me cuesta reconocer. Me encuentro en una etapa de cambio tal, que no puedo voltear a reconocerme. De alguna manera eso me gusta. Algunas personas lo llaman renacer, otras morir. Para mí, sólo es no reconocerse porque se ha cambiado mucho, y en todo eso, también creo que esos cambios no son induciles o deducibles, sólo acontecen como ciclos naturales. Forzar los cambios para salir de los ciclos es algo inútil y contranatural, por lo tanto, no se puede lograr. Si uno quiere morirse, si uno desea hacerlo, no basta con desearlo, hay que esperar morirse o matarse. De igual manera, si el deseo que se invoca es el del cambio, solo queda esperarlo y anhelarlo, forzarlo de nada sirve. Fomentar las circunstancias propicias para que el cambio se de, es sólo preparar la tierra para la semilla. El cambio, como una semilla, puede sembrarse y no nacer.

Madurar no es la palabra que estoy buscando. Asemejarme a un ideal deseado es demasiado ambiguo, porque lo que deseo cambia cada día. Más bien, me he formado y cultivado a través de la experiencia de estos últimos meses, llena de amores nuevos y viejos, alguno sembrado, pero sin germinar, guardado, refrigerado en alguna parte, quién sabe si muerto. Muerte la que se ha propagado en otras partes, muerte la que se ha engendrado en el suicidio de algunas personas... de una persona. Quizás intento de muerte, lo desconozco todavía. Suicidio relativo, intento de suicidio, desesperación y neurosis. Frustración. Ante tal espectáculo, y ante tal espectador solo ha quedado un resultado: la risa. La burla y la caja de Pandora, el acto de Gambiche y sus secuaces, Lothusmater-Dearevii, Cahuac, la añoranza por un mundo mesoamericano fundido en mierda, la decepción y la realidad como verdugos de una vida, el drama; todo lo anterior como episodios simplísimos de un recuerdo, todo como una manera muy barroca de explicar algo muy simple, intentos frustrados y dementes que tenemos los humanos en nuestro afán de querer saber las cosas, de querer sentirlas, de necesitar el estímulo de algún ente ajeno. AMOR... ¿amor?. No hay palabras para describir cosas que son tan difíciles de explicar.

No es madurez la palabra que busco, pero es la que acontece. Y en mis días también acontecen nuevos soles y nuevas experiencias. Lo único que permanece estático es la apatía generalizada de negar mi realidad, de no querer afrontar el mundo en el que vivo, de no entender que pase lo que pase, me enamore de quien me enamore, viva como viva, las cosas son tácitas y encaminadas a lo mismo. Los seis demonios de mi vida han terminado su concilio. Las puertas cerradas se han abierto, los locos de la soledad dejaron de ser mendigos en una calle de la ciudad de los poetas muertos en vida. Hay cambios, y sin embargo, en el fondo de mi corazón sigue habiendo lutos y tristeza, sigue habiendo una esperanza agonizante, incrustada en una cicatriz. Sigue habiendo visiones lejanas, de vidas pasadas o futuras, sigue habiendo esta psicosis enagenante por lo ajeno, por lo ausente. Es de humanos estancarse mientras se crece.

miércoles, 11 de noviembre de 2009

Defy - Disturbed

Saludos a la izquierda de USA....




"That's what I believe got him re-elected is the people knew that you could believe what he said."
"Well that's your repressive government."
"Our country is strong" ("How many people to march I don't know"), "We go forward to defend freedom" ("Take the government's side"), "And all that is good and just ("JUST yeah right")in our world."


All my devotion betrayed
I am no longer afraid
I was too blinded to see
How much you've stolen from me

You wanna know why I feel so horrified?
I let my innocence die
You wanna know why I can't be pacified?
You made me bury something
I won't be sleeping tonight

I only wanted the blessing made
Now I've been labeled a renegade
It seems so clear now what I must do
You're no immortal
I won't let them
Deify you
They view you as the new messiah
Deify you
Renew belief in some demented man

You wanna know why it seems the passion's died?
We've all been living this lie
You wanna know why my will's been fortified?
You've made me hunger again
Good luck sleeping tonight

I only wanted the blessing made
Now I've been labeled a renegade
It seems so clear now what I must do
You're no immortal
I won't let them
Deify you
They view you as the new messiah
Deify you
Renew belief in some demented man

All my devotion betrayed
I am no longer afraid
All my devotion betrayed
I am no longer afraid
I was too blinded to see
I was too blinded to see
All my devotion betrayed
I am no longer afraid
I was too blinded to see
How much you've stolen from me

Deify you
They view you as the new messiah
Deify you
Renew belief in some demented man

Deify you
(All my devotion betrayed)
They view you as the new messiah
(I am no longer afraid)
Deify you
(I was too blinded to see)
Renew belief in some demented man...
(How much you've stolen from me...)

martes, 10 de noviembre de 2009

Descanso en la playa

[Guardado como borrador el 30 de octubre del 2009. Sin editar, y publicado hoy.]



Las mareas que ahogaron a un gusano, terminaron con su cadáver y lo integraron a sus fuerzas marinas. Disipado en el escondite de algún olvido, se quedó lo que pudo haber permanecido como el amor de todos los amores, la lucha épica de la realidad contra el ideal, el drama de todos los dramas, la palabra que todos los judíos buscan, el enigma más esotérico siendo revelado. Y en ese bosquejo de la ilusión impertinentemente invocada, me encuentro yo, en una playa, disfrutando con mis pies la inducida sensación morbosa al pensar que entre mis dedos pasa aunque sea un poco del baboso cadáver de aquel gusano. Descanso de emocionales, vivo en una especie de vacaciones forzadas. Me acompaña una sombra, la sombra de algún hígado baleado. Una llorona sombra que con su mano intenta alejarme de la playa. Es de luto y de pandemias, es de pasiones nunca aterrizadas, es de frustraciones. Allí, en mi playa, me encuentro yo abrazando mi destino en un atardecer que aparentemente permanece inmóvil.

De la arena dorada y el agua plateada se hacen espejos esporádicos que en la planicie de esa playa muestran figuras de otros yo. Me miro en el espejo semi-metálico que se hace por la lamida del mar en la arena y veo figuras distorsionadas de lo que presuntamente soy. Y me agacho, para fijarme en el detalle, y resulta que la tierra, envidiosa de mi hallazgo, se lleva consigo ese bosquejo de mi.

Volteo al cielo, y es de noche. El eterno atardecer se ha esfumado entre mis ojos y no he visto al sol entrar al mar en su épica lucha por hacer que de nuevo amanezca.