jueves, 5 de noviembre de 2009

Didn't you know it? - Bel Canto

Yeah!!! Un video completamente noventero!!!!

Bueno, la rola de los discos es significativamente mejor...




Didn't you know it?

Hey, sibling souls, are you out there?
Children of the earth, where are we going from here?
'Cause it hurts the young to live in the open with so much love to give
But too little to spare

Yeah, yeah, yeah, the moves we make, the moves we make
We stumble and we hesitate
Yeah, yeah, yeah, the moves we make, the moves we make

She said I was not to worry
Hadn't seen her since, but was totally convinced
'Till I heard them say; "Didn't you know it?
Mary, poor child, was alone
When she died"

Yeah, yeah, yeah, the moves we make, the moves we make
The promises we disengage
Yeah, yeah, yeah, the moves we make, the moves we make

Time for the unfree
Time to rejuvenate the elderly
Time for the unfree
Time to lend a hand

Time to lend a hand
Time to make a stand

So many things I don't want to know
Told a freind one day but he says I'm o.k
'Cause we're born within the x-geberation
Virtually real with a planet to heal

Yeah, yeah, yeah, the moves we make, the moves we make
We fumble and we hesitate
Yeah, yeah, yeah, the moves we make, the moves we make

Time for the unseen
Time to eliminate tomorrow's fears
Time for the unseen
Time to make a stand

Do you follow me? No?
Well, it's time to move on and to set our wills free

Do you follow me?

viernes, 30 de octubre de 2009

El pasillo.


El camino al inframundo era estrecho, con muchas almas y muy lento. Cada paso era una verdadera eternidad. Su longitud no podía ser vislumbrada desde lo alto de los muros, estrechos muros en los que gárgolas inmóviles cuidaban nuestros pasos. En las paredes de dichos muros, de vez en cuando se encontraban antorchas medio encendidas. Otras veces, las paredes rasguñadas señalaban lo terrible de los azotes. El olor a sangre y podredumbre dejaba a los mortales visitantes de ese lugar la incapacidad de reconocer el olor de rosas al de cuerpos en putrefacción. Cuando la luz no alcanzaba para poder saber qué había en frente, se volvía común entre los presentes, la orgía violativa para sofocar un poco, con efímero placer, aquel agobiante instante que se extendía eternamente. Los gritos de violaciones y de placer se mezclaban en ese pasillo, el sudor y la sangre no encontraban diferencia. Todos los allí presentes sabíamos que al final de ese pasillo se encontraba, por fin, la entrada al inframundo.

A lo alto, un cielo rojo con nubes negras se alzaba. Había noche y atardecer, pero nunca día. El sol no era una estrella, sino el carruaje del señor del inframundo, que dia con día recorría todo su territorio para revisar que ninguna alma se escapara. De vez en cuando, por medio de sus demonios y hechiceros, por medio de visiones invitaba a los mortales a ver su el espectáculo de su reinado. Al final, sería ese el hogar de los elegidos para la eternidad que restase.

Y es que entonces, al final de mi visión, me encontré con el príncipe de las tinieblas hablando del futuro de los astros caídos, charlando de los muertos en vida, discutiendo de los enviados del inframundo al mundo de los mortales. Uno de los sirvientes alzo la copa por aquél corrupto y gritó: larga vida a quien se embriaga con el fuego del inframundo!

miércoles, 14 de octubre de 2009

Ausencia


En un rincón del tiempo que susurra tu nombre, escucho las voces que en la noche me dictan esta sensación de ausencia que generas. A veces la tibieza de los recuerdos me permite dormir tranquilo, o la almohada a la que uso como placebo por tu falta. Hoy, sin embargo, la realidad es demasiado inminente: esta noche al menos no dormirás conmigo.

miércoles, 7 de octubre de 2009

De la muerte y la energía



[Retomado del 3/05/09]

Es de la vida y la muerte el mismo asunto: transición de niveles energéticos en escalas energéticas. La integración de la energía en la muerte es con el todo, y de la vida es la propagación de la misma a través de la armonía que permite estructurarla como un caos de complejidad infinita. Todo al final cuentas con algún orden, pese a ser complicado con significante infinidad. La muerte entonces, se me traduce como un cambio en el que la interacción energética cambia de nivel. Entonces, sucede que todo el tiempo todo está muriendo cuando cambia de niveles energéticos. No por ello, se deja de tener vida, pues todo lo que acontece en este mundo tiene vida propia por el simple hecho de propagar energía por medio de su manifestación en algún nivel.

Aquí hablo de cambios de energía en niveles, no en escalas. La escala de un algo es el objeto. Por ejemplo, la materia. El cómo ésta va cambiando de niveles, es la complejidad de su existencia y la ramificación de ésta en otras escalas depende conforme la progresión o retracción de sus niveles. La conjunción de la complejidad de cierta materia se puede volver algún complejo orgánico, la integración de materia orgánica se conjuga en seres cada vez más complejos. Todos ellos cuando "mueren", derivan de nuevo en materia no orgánica o en alimento para otros seres, pero no por eso, dejan de ser seres vivos, sólo es un cambio de nivel en su estructura, que al final, venía de una escala, propiciando así, la interacción energética que representa el proceso de morir.

jueves, 1 de octubre de 2009

El altar de Gambiche (la entrada número 50)




Entre sombras de hígados agujerados se encuentra este altar. El altar de la noche que en los días desaparece, y que sólo en un kin lluvioso o poco piadoso, como un espejismo de la tormenta, se materializa con su pedernal de granito y carbón a mitad del gran patio cuadrado que tiene. En él, los sacrificios se prolongan durante noches de luna nueva y sin compasión ante la tortura de los allí sacrificados. Cisnes y gansos negros llevan en sus monstruosas garras de ocelotes, las cabezas de deseos amputados. Todos los allí presentes ofrendamos las frustraciones que en nuestra vida se han confeccionado.

En el trono que presencia dichos actos se encuentra el temible mapache Gambiche, que diferencia de otros hechiceros, es especial por ser el juez de los nahuales y criaturas del inframundo. Es inquisitivo incluso con sus propias pronunciaciones, sin importar incluso lo impecable de sus decisiones. Y de sus sortilegios nacen maldiciones que predominan hasta nuestros días, maldiciones cíclicas de las cuales nadie puede librarse si no es con el consentimiento y piedad de este ser tan temido entre los hombres. Es el dios oscuro de una noche envidiada por el día, es la deidad que se esconde confabulando los tremendos placeres que nos llevan a la destrucción, es quien nos vende justamente nuestro lugar en el infierno y quien celosamente guarda entre su tórax vacío, una mariposa ennegrecida por el lugar en que se encuentra: un tórax blanco como el marfil, de costillas con huesos que calan de frio, costillas sueltas que suenan de manera estridente si son tocadas, si son siquiera rosadas por un soplido que entre su manta negra se cuele, soplidos que generan silbidos tan ensordecedores y reveladores como las visiones más apocalípticas.

Antes de cada amanecer, su séquito de uayebs lo arrastra como un cadáver inmóvil y sin fuerzas. Pronto, al primer rayo de luz que toque el altar, los uayebs se vuelven piedras sin forma, como deidades que han dejado de serlo y purgan su condena sirviendo a Gambiche. Y cuando recién anochece, de ese círculo de piedras deformes se junta un polvo que forma los huesos de esa criatura. De la tierra desertica y polvorienta, o lodosa y fangosa nace como una figura de barro que poco a poco se transforma en varios perros. Entonces es jalado por una jauría de xoloscuincles ciegos y viejos. Pronto, del norte y del sur llegan volando dos pájaros, encargados de guiar a los perros desde el centro del templo hasta el trono del monarca inquisidor. La formación en su vanguardia queda dirigida por un quetzal y quedan protegidos en su retaguardia por el pájaro muan, pájaro extinto de cuyo chillido, mas que canto, se escuchan los sonidos de todos los animales exterminados, cazados y en sufrimiento. Cuando en ambos casos sus acompañantes dejan en su sitio el saco de huesos, se hace un silencio sepulcral. Si son los xoloscuincles y los pajaros, ellos se esconden entre los huesos y de ellos mismos nace este ser, que entre las sombras de un día es un nahual o un mapache, un ocelote o un espectro en búsqueda de su victima, acechando, conociendo, inquisitando cada paso de los mortales que sigue.

Aquel día, aquel dia en el que moriste, Gambiche estaba allí, presenciando al que te veía, y tu, con tus ojos moribundos, con tus ojos de placer inescrutable, lo viste, lo viste y tomaste tu destino entre tus manos, pues quien ve a los ojos, debajo de la capucha negra que le protege, se queda sin aliento en ese instante. Aquel ganzo encima de ti, aquel pájaro ya deforme, se torno negro, te arrancó la cabeza, se dirigió volando a medias al pedernal de piedra para ofrecer tu último suspiro a la noche perpetua.

Aquella velada, los que nos encontrábamos presentes disfrutamos con singular alegría tu muerte, que fue la muerte del héroe vencido por su propia tragedia, el héroe fallido que no pudo concretarse, el presagio detenido, la leyenda sepultada. Aquella noche de luna nueva y apenas ocultándose el gran Ahu, una mariposa blanca se posó entre un circulo de piedras deformes, justo antes del último rayo de luz en la tarde. En ese instante, supo que se volvería prisionera de ese demonio. Se entregó, siendo presa, pero a su vez, se volvió en un arma. Luego de tocar el suelo, de su blanco insospechado brotaron esporas negras. Ciega y sin poder volar a otra parte, la pequeña mariposa se volvió en una gigante polilla negra, que en la noche, al ocultarse el sol en el oeste, le brindó a Gambiche el único don que tiene: el corazón que le permite embriagase de fuego, de una felicidad efímera pero orgásmica. Después de eso, el saco de huesos helado, encerró su posesión más valiosa en lo más inaccesible de su cuerpo, la parte interior de su pecho, el único lugar, en el que la hermosa mariposa negra podría estar hospedada durante toda la eternidad restante...

Feuertrunken!

(RIP)

jueves, 17 de septiembre de 2009

De los deseos que yacen en los sueños antiguos.


Y nosotros aqui presentes, no tenemos la culpa de que el destino entreteja estas cosas que no entendemos. Misterios y palabras que sólo se distinguen unas de las otras por los
patéticos sonidos que confeccionan sus destellos. Palabras mordaces que forman enunciados precipitados, paranormales, devastadores, que arrancan con sus pronunciamientos y desdenes, las verdades intrínsecas de lo que ahora hemos venido rechazando, escondiendo, vigilando, arrestando, encarcelando y torturando desde que nos conocemos.

Vivimos en la luz del medio día a mitad de un eclipse de sol. Queremos desterrar imágenes que frustraon vidas pasadas pero sólo dejamos en el escondite más recóndito de nuestro pensar: nuestros sueños. Allí vivimos y creamos maravillas psicotrópicas, paganas, precipitadas como lluvias torrenciales, como tormentas. Sucumbimos ante vientos nuevos de histeria colectiva, nos hincamos pidiendo clemencia ante el terremoto que acontece en esta realidad estrujante. Nos asfixia no poder respirar de nuestro aliento, y sin embargo, en este juego tortuoso, quizás hemos podido adaptar nuestros pulmones a la falta del aire ajeno.

Amamos. Amamos y queremos lo que tenemos porque vivimos en esa pueril fantasía de la posesión, porque no podemos dejar nuestros conocimientos o experiencias, porque vivimos encerrados en este mundo de barrotes invisibles, de prisiones insospechadas con racionalidad de candado, de trampas por nuestro estatus constante y demente. Preferimos vivir en una celda de proporciones gigantescas, pero celda, a final de cuenta: ciudad de pobres que entre espejismos de pertenencias se esconden. Nos volvimos animales de una cruel exposición de circo, circo de un ente que se mofa con nuestra estupidez colectiva, que se revuelca entre las tripas de personas asesinadas por culpa de políticas económicas, que magulla menudencias de humano generadas por la inconsciencia o la persistencia de personas como nosotros: animales que no podemos negar nuestro lugar y que, quizás sabiéndolo o no, consumimos cosas, objetos o ideas que matan a más personas por el hecho simple de haber sido consumidas.

Si llegamos a poder negar la realidad en la que estamos, terminaremos enfrentando otras realidades que nos separarán, quizás así lo hemos decidido hasta ahora. Pero si no es así y logramos vencer al Atlante de este mundo, su poder se desvanecerá. Para ese entonces, el gigante que sostiene al mundo se habrá vuelto la punta de un alfiler, que a su vez estará sostenido por la punta de obelisco, que a su vez será la punta de una pirámide. Y cuando caiga el mundo del lugar que lo sostiene, reiremos los inconformes con una demencia incontrolable, sonreiremos porque en ese momento, la cárcel se romperá, esto dejará de ser un sueño y podremos respirarnos mutuamente, como un mal chiste de la vida, como un tedioso juego en el que se gana perdiendo, como la vida eterna que se gana muriendo, como el amor eterno que se hace al jamás realizarlo. Este mundo valdrá madres, y aunque que ha alcanzado mecanismos tan sofisticados como ridículos para sostenerse, se que podre volver a verte a los ojos sin problemas. Entonces cambiarán los atardeceres y reinará una paz por el vértigo que nos convertirá en estrellas de un cielo ajeno y sin nubes, con la luna escondida en su oscuridad de ciclo nueva o a mitad de cuarto menguante, destinando su canto a nuestro descanso, ese sueño en el cual nos pertenecemos mutuamente y en lo ajeno...

lunes, 31 de agosto de 2009

Get Yourself High - The Chemical Brothers

YEah! este video rifa.... no describe mucho más que mi estado canabinoideo....





Treinta y tres


En ese mar de acuosidad incomparable, se alza como un gusano queriendo alcanzar el cielo, este anhelo que poco a poco se transforma irremediablemente en un recuerdo. Se deslumbra, se entristece, se queda mudo. Como un ciego y sordo suspiro que no llega ni a quejido, el pequeño animalejo se contrapone a la mirada de todo ese universo de agua, como negándolo, como luchando por no morirse ahogado. A la mitad de este desierto de olas y soles hirvientes, agoniza sin sentido, este pequeño gusano.

Suele ser muy terco, ese sentir que tenemos nosotros los mortales. Esa testaruda necesidad de no seguir lo que deseamos, o de desear lo que no podemos seguir. Preferimos construir imágenes que nos recuerdan los deseos y las flamas de incandescentes instantes, preferimos cronstruir proyecciones que no permiten más que encerrarnos en pasados, en recuerdos. Suele ser terco y cruel este destino, que nos permite agasajarnos en nuestro masoquismo sin sentido. Benevolente y cruel, terco y complaciente. Quizás algo retorcido recordarlo, permitiéndonos amar sin poder, o tener poder sin amar.

Y en otro lado, en un lago de terrosidad incomparable, miro al cisne que se levanta en vigilia. En sus pies hay un cadáver que se asemeja a ti, sin tu pelo largo, calvo y frío, descompuesto. En esa visión solo puedo estar viendo el acto, ha muerto Feuertrunken, y el asesino de sus días ha sido él mismo por medio del cisne. El cisne que ahora es ganso, sigue testarudamente parado en el cadáver, marcando su territorio, haciendo eterno el momento de su amor incomparable. Y aquí, sólo soy yo el que pudo ser testigo de esa hazaña. Atrás de mi, está mi reflejo viendo esa patética escena de obsesión y amor, entrega y fastidio. Juzgo con mi toga, y abrazo a mi perro de peluche. Yo, el que esta viendo y el que está espectando, me quedo viendo porque esta escena es un espejo, y en ese espejo se refleja al que ve espectando y al que ve al espectador. Es en ese reflejo que me encuentro escribiendo. Atrás de mi, hay una escena que ignoro, alguien que me ve, y atrás de ese alguien, hay otra escena con alguien más que lo ve a él, a mi, y a los otros dos. Así, pasa esta vida, en la que al final de las escenas, hay un celoso cisne arriba de un cadaver que ve una última escena: en un mar de acuosidad incomparable, y con muchos ánimos de seguir vivo, se halla un gusano con el anhelo de llegar al cielo, a una tormenta.

martes, 18 de agosto de 2009

Weak and powerless - A Perfect Circle

A Perfect Circle- Weak and Powerless


Tilling my own grave to keep me level,
jam another dragon down the hole.
Digging to the rhythm and the echo, of a solitary siren,
one that pushes me along and leaves me so.

Desperate and ravenous.
So weak and powerless over you.

Someone feed the monkey, while I dig in search of China.
White as Dracula as I approach the bottom.

Desperate and ravenous.
So weak and powerless over you.

Little angel go away; come again some other day.
The devil has my ear, today; I'll never hear a word you say.
Promised I will find a little solace and some peace of mind.
Whatever - just as long as I don't feel so...

Desperate and ravenous.
So weak and powerless.

Desperate and ravenous.
So weak and powerless over you.

martes, 4 de agosto de 2009

Bomitadas del destino


He aqui un bosquejo de la pérdida de tiempo. Es pérdida pero es ganancia. No hace falta especificar, solo actuar. Ahora, en la orilla de mis emociones, veo una mano y un cuerpo, una sonrisa y un sexo... qué sexo!... que besos!... que cosas tan peculiares que pasan y me han hechizado. No es el primer hechizo del año, ni tampoco el primero diferente, pero creo que es uno de los que me alejan más de un deseo platónico, de aquella bomitada del destino y la feuertrunkina, la necesidad de cariño, la busqueda de proyectar un poco mi tiempo con alguien. Y tu, ¿quien eres?... nada se sabe en este mundo de los elejidos por dedazo de mi alma. Son solo constructos efímeros que me permiten, por medio de la esencia que tienes, generarte un aditivo para poder pasar el tiempo conmigo, para poder consolidad sentimientos que me emocionan. Silencio... no mucho, no tanto, no incómodo, tranquilo. Nunca antes tánta química en la cama, pero qué ganas tenemos de vernos a los ojos para reflejarnos eso que queremos decirnos y no podemos, para poder pensar eso que no sabemos, para poder sacar algo que no cabe en este mundo o en este instante, nada que se pueda hacer en este tiempo. Eso, eso exactamente es lo que pasa. Como un relámpago te instalaste en un pequeño pedazo de mi vida.

No hay mucho que decir, hay mas que hacer. A ver qué pasa...